miércoles, 13 de julio de 2016

Carta a tu yo acomplejado


Carta a tu yo acomplejado:
Sinceramente, no sé cuándo llegamos al punto en el que empieza a importarnos la opinión de los demás sobre nuestro cuerpo. Supongo que la adolescencia empieza cuando se empieza el instituto, cuando descubres que hay personas realmente malas que te pueden destruir con unas simples palabras, que te pueden hundir en la miseria si no te das cuenta de que no eres eso que dicen que eres.

Al principio pasas de sus comentarios, pero poco a poco, te empiezan a afectar, empiezas a bajar de peso sin pasarte, a cambiar tu ropa,... Creeme que no eres tú el problema, cada persona tiene su cuerpo. Esas piernas que según dices son gordas, seguro que son preciosas, eso de que tus pechos son demasiado pequeños o demasiado grandes, seguro que son perfectos para tu cuerpo, las caderas que dices que son anchas, son las que te hacen tener curvas, que te ayudan a que según qué vestidos te queden mejor, y si no las tienes anchas también te disgustarías porque las quieres anchas. Tenemos la mala costumbre de querer lo que no tenemos y no valorar lo que tenemos, hablo en general, no sólo por nuestro cuerpo si no en la vida en general.
Al cabo de un año viviendo acomplejada te vas dando cuenta de que no estás tan gorda como creeís de que tus caderas hacen que tus pantalones favoritos te queden a la perfección, de que tus piernas que creías horribles te pueden llegar a gustar, de que si no fuera por tener los pechos pequeños esa camiseta que tanto te gusta no la podrías llevar o si son grandes seguro que te pasa igual. Y es que al cabo del tiempo nos terminamos dando cuenta de que no todo es como lo vemos en ese momento, de que estamos cambiando y de que hemos cambiado cosas de nosotros mismos por culpa de perronas idiotas que lo único que querían era dañarnos y lo consiguieron, y tanto que lo consiguieron...

Esta carta va para todas aquellas personas acomplejadas, que se vayan a la mierda esas personas que critican para dañar. Creeme cuando te digo que eres perfecta a tu manera, que eres tal y como eres por diversos motivos y quizá nunca conozcamos la mayoría de ellos.
Texto mío

No hay comentarios:

Publicar un comentario